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Seguro que alguna vez has oído la importancia de la higiene y salud intestinal y de la importancia de su cuidado en la primera infancia, pero

¿sabes realmente cual es su función y los problemas que te puede acarrear una mala salud intestinal?

El intestino es considerado como el laboratorio de nuestro organismo y tiene tanto una función digestiva de selección de nutrientes y absorción de agua, como un papel amplio y variado en el Sistema Nervioso y fundamental en el Sistema Inmunológico. Fuentes médicas explican la correlación entre el Sistema Nervioso Autónomo y el Sistema Nervioso Entérico (SNE), o “el segundo cerebro”. De hecho están “creados del mismo tejido durante el desarrollo fetal”

El intestino está dividido en tres regiones:

  • Duodeno,que se comunica con el estomago por medio del píloro y recibe los jugos digestivos biliares y pancreáticos
  • Yeyuno, sus vellosidades son las encargadas de la absorción de hidratos de carbono y de las proteínas (que ya han sido descompuestas en el estómago por las enzimas pepsina),así como  de otros nutrientes como las vitaminas, los minerales y los ácidos grasos. Es aquí el punto en el que pasarán al torrente sanguíneo y por eso lo de “laboratorio”.
  • Íleon , continua la absorción de los nutrientes que ya empezaron a ser metabolizados por el Yeyuno y sintetiza la mayor cantidad de vitamina B12.

El intestino humano está poblado por un complejo y dinámico ecosistema bacteriano. Hablamos de entre 500 y  2000 especies bacterianas distintas, incluyendo los microorganismos residentes y  otros que lo ocupan de forma temporal. Las alteraciones a éste nivel tiene efectos potencialmente adversos en distintos niveles en tu salud y calidad de vida.

Al nacer puede considerarse que el intestino del neonato es estéril y ha  de colonizarse (contaminarse)  poco a poco para ir madurando y desarrollando un hogar al gran espectro microbacteriano que necesitamos. En éste proceso hay varios factores que influyen, el tipo de parto (vaginal o cesárea), la alimentación (“teta” o “bibi”), y por supuesto el factor ambiente donde se desarrolle (si hay hermanos, si hay mascotas en casa, si es prematuro y ha pasado mucho tiempo en hospital, el entorno si es urbano o rural, etc).

Es de VITAL importancia la “buena contaminación”para el desarrollo futuro del sistema inmune y la salud mental, favoreciendo la supervivencia de las bacterias “buenas” alojadas en el intestino.

La alimentación del neonato ( y la de la madre como “creadora” de alimento), debe ser bien cuidada porque sus efectos perduraran en el tiempo (incluso en la etapa adulta, cuando será mucho más difícil establecer una buena colonia de bacterias).   

¿ cómo puede ayudar la madre a establecer una buena comuna microbacteriana en su bebé/ hijo?

La respuesta es simple, cuidando la alimentación y la manera en la que nos alimentamos. Suena a topicazo, pero en la variedad está el gusto. Una dieta rica en alimentos fermentados ( si los compras , que sean de calidad), colorida siempre presentará mayor indice de nutrientes puesto que el color de la comida nos da pistas sobre los nutrientes que aporta. Los probióticos como suplementación resultan de gran eficacia (también para los niños que no coman demasiado “verde” o se les haya dado antibióticos).

El consumo habitual de alimentos fermentados proporciona la unión perfecta para que nuestros invitados bacterianos proliferen y a la vez tengan alimento. En el equilibrio, siempre hayamos la Salud.

Si te resulta útil, quieres hacerme alguna pregunta o sugerencia, te invito a que me dejes un comentario y lo compartas.

 Puedes leer 5 señales para evaluar la salud intestinal